Un título difícil de quitar…
Domingo 20 de julio 2014 Con mi computadora sobre la mesa, con una piscina al frente y mis hijos sumergidos en ella, me provoca empezar a escribir y dar vida a estas líneas… a este espacio... que idea tal vez más descabellada. Han pasado siete años desde el momento en que mi estatus cambió. Pasé de ser casada a viuda.. de tener una hermosa familia a recoger los pedazos para construir una nueva versión… con tres niños que no se explicaban como su mundo pudo haber cambiado tan radicalmente en cuestión de horas… de ver a su padre apenas unas horas antes y luego no contar con su presencia física para el resto de sus días. Su dolor era más fuerte que el mío… ellos no tenían las herramientas para combatirlo ni entenderlo, muchos menos asumirlo. Ese era mi trabajo… tomarlos de la mano, guiarlos y ayudarlos a seguir caminando. Los cuatro fuimos aprendiendo en el camino. Pensando en frío, debo reconocer que hubo tiempo para lágrimas y dolor, horas de oscuridad y desiertos sin...