Dos caras para un proyecto que hoy solo tiene una
Dilenia Cruz y Lady Reyes en los inicios del programa. Lady Reyes @ladyreyesng Es asombroso cómo un acontecimiento doloroso y triste nos lleva a asumir retos y buscar el coraje para lograrlos y disfrutar cada peldaño subido en la escalera, logrando entender, en cada día que pasa, que Dios siempre tiene un plan mayor para nosotros, a veces, muy diferente al que nosotros mismos pudimos pensar o querer. El programa Mujeres en Blanco y Negro es uno de esos regalos que se nos atraviesan en el camino sin proponérnoslo, por el cual debo dar gracias, de manera casi exclusiva, pues Dios y mis hijos comparten primacía con ella, a mi hermana de corazón Dilenia Cruz, a quien me une un lazo más fuerte que el de la sangre y, como decimos ella y yo, “somos hermanas por elección, no por imposición genética”.